LA COMUNICACIÓN SOCIAL, EJE VITAL DE LA ORGANIZACIÓN.

  • La clave para la reputación social

En algún momento del desarrollo institucional de las organizaciones es necesario generar un impacto en la sociedad a través de la comunicación ya que así, generamos una mayor participación de las personas con nuestros fines: ayudar a algún sector vulnerable.

Sin embargo, en muchos sectores de la Sociedad Civil (SC) se tiene la creencia que la comunicación social (CS) radica nada más en generar los informes anuales o, por otra parte, se cree que es sólo un acto digno de pocos ya que los presupuestos para generar spots son muy altos o que se necesita una gran cantidad de esfuerzos económicos para pagar a los despachos.

La CS, más bien es una parte estratégica en cualquier organigrama de trabajo, ya que ésta es la responsable de generar aliados en las comunidades debido a que a través de nuestras tácticas nos ayuda a darnos a conocer, brindar una reputación sustentable, una identidad y, por último, suficiente apoyo para conseguir donadores y patrocinadores. Lo óptimo es desarrollarla en un nivel interno y externo que permita mantener un equilibrio en nuestras acciones.

El tener una eficiente CS radica en dejar de pensar en que todas las ideas para llamar la atención son ocurrencias, por el contrario, todas las estrategias a utilizarse deberán ser investigadas, analizadas, aterrizadas y medibles con el único propósito de saber que todo lo que hacemos está correcto y está de acuerdo con los planes de crecimiento a corto, mediano y largo plazo. Debemos recordar que no toda estrategia es universal; no porque algo funcione con “X” organización, significa que para la nuestra será lo mismo.

Los beneficios al tener una buena comunicación radicará en generar una mejoría en las relaciones con todos los públicos con los que debemos trabajar, sin olvidar, que bajo estas estrategias se consolidará una mejor imagen que se puede traducir en la mejor arma para negociar donaciones ya sea por parte del sector gubernamental o de la iniciativa privada.

Por lo tanto, la próxima vez que deseen hacer un plan de comunicación no sólo piensen en spots, conferencias de prensa o no sientan que éstas herramientas están al alcance de muy pocos. No siempre los medios tradicionales generan las respuestas por parte del público deseadas, hay que crear nuevos canales de comunicación basados en la estrategia.

EL LOGOTIPO, UNA FORMA DE HACER UNA METÁFORA VISUAL.

  • Un logotipo sirve para englobar los  valores de nuestro trabajo o el de nuestra institución hacia la sociedad.

Cuando vemos en la calle, en la televisión o en internet los logotipos de Greenpeace, la ONU o la Unicef llegamos a ciertas conjeturas sobre este tipo de instituciones desde el que son,  su actuar en la sociedad hasta el grado de seriedad que tienen.

Un logotipo es un elemento gráfico que sirve para englobar la imagen de lo que hace una institución, la calidad de su servicio, la confianza que pretende proyectar, la identidad que quiere dar y, porque no decirlo, el nicho de mercado que busca en la población

Para la creación del logotipo primero se debe de definir el nombre de la organización, cual va a ser su campo de acción, donde se va a trabajar, el tipo de misión y visión, la aportación social que pretendemos dar. Una vez que se tengan todos los puntos claros hay que trasladar todos estos sentimientos y acciones a un ícono que ayude a conseguir los objetivos de la organización; para esto, un buen consejo es generar una relación intrínseca entre el diseñador gráfico y la institución con el fin de que éste entienda a la perfección su sentir sobre lo que hacen.

La posibilidad de contar con un logo da la ventaja de ser recordados por el mismo; imagínate todas aquellas veces que has encontrado algún número telefónico anotado en un simple papel en blanco con el nombre de una persona que no recuerdas y terminas por tirarlo a la basura.

Aquel papel podía haber contenido información relevante de algún conocido que has olvidado o de algún empresario desprevenido que no se dio cuenta que con una simple tarjeta de visita con un identificador gráfico podía ser recordado y generado confianza.

Una forma de saber si su logotipo es exitoso se logra cuando la gente lo recuerda, si el público al que vamos dirigidos percibe nuestros valores y actuar en la sociedad, si le da confianza y familiaridad y también si éste se convierte en sinónimo de calidad.

En síntesis, contar con una imagen uniforme le brindará a la institución la posibilidad de diferenciarse y mostrar tanto seriedad como respaldo frente a la sociedad.